
La vida cambia de un día para otro para Jerry Shaw y Rachel Holloman, que empiezan a recibir llamadas de una desconocida que amenaza todo cuanto tienen, y terminan siendo considerados unos fugitivos muy peligrosos, mientras ellos luchan por saber quién es el responsable de esta trampa.
Dura casi dos horas, las cuales se pasan volando porque el argumento y el ritmo corren a toda velocidad, cuando mire el reloj para ver cuanto iba de película, me asombre que había pasado hora y media, y es que es bastante alucinante, la verdad es que me sorprendió, el final parece un poco cogido con alfileres, o la relación de los protagonistas LaBeouf y Monaghan, que es sorprendente, pero también se coge por los pelos.
Resulta que el protagonista (LaBeouf) es sospechoso de terrorismo, el tipo es un bala perdida, y lo que le faltaba era esto, pero parece que alguien intenta ayudarle, organizando un sinfín de descabelladas e increíbles acciones, no puede verle solo se comunica con el por móvil, televisión…, pero no le llega a conocer, entretanto mezclan a una madre divorciada (Monaghan) a quien amenazan con matar a su hijo sino colabora con este tio, al cual cono ce durante una persecución del FBI.
Tras esto deberán realizar misiones y huir constantemente de las autoridades, siempre oyendo y obedeciendo la voz de esa persona, la trama se desenreda poco a poco, no es un argumento tramposo, te lo enseña todo y no se queda nada en plan: lo que queremos es… y cambio de escena.
Eso se agradece, sobre todo en estos tiempos donde parece que si no es dejándote colgado no funciona un argumento.
El titulo esta bien, tiene buenas y sanas intenciones, no quiere hacer mas de lo que muestra, pero si que quiere demostrar algo: somos bebes tecnológicos y somos presas de nuestros aparatos electrónicos.
El final puede ser flojo con respecto a lo que se muestra todo el tiempo, y la última media hora puede ser algo mas tonta que lo demás, pero se soluciona con un par de escenas que te pegan al asiento.

